Manejar una Enigma real era cosa de minutos: ajustar los rotores según la clave del día y teclear. El emulador de EnigmaWeb conserva esa sencillez y añade lo que la máquina original no podía ofrecer: ver la corriente circulando, guardar configuraciones y desmontar la máquina a voluntad. Esta guía le lleva del arranque a su primer mensaje cifrado en cinco pasos; nada de lo que sigue está inventado: cada rótulo es el que verá en pantalla.
1. Elija su máquina
En el menú Máquina, en la barra superior, hay cuatro modelos históricos listos para usar: la Wehrmacht (Enigma I), las navales Kriegsmarine M3 y M4, y la Enigma Española (K) —la del capítulo 10 del libro—. Cada modelo carga sus rotores y sus restricciones reales: la K, por ejemplo, no tiene clavijero, tal como ocurrió con las máquinas usadas en nuestra guerra civil.
2. Configure la clave del día
Con la tapa de rotores cerrada (la posición ZU inicial), gire el interruptor cerámico hacia AUF y la maquinaria quedará a la vista. Ahora puede:
- Ajustar la posición de cada rotor con los botones ▲ / ▼ o arrastrando su rueda dentada (la Grundstellung, la posición inicial del día).
- Cambiar el anillo (Ringstellung) y el tipo de rotor desde el panel descubierto.
- Elegir el reflector (UKW) a la izquierda; en la Enigma K, al abrir la tapa, además se orienta su posición de la A a la Z.
- Conectar el clavijero: un clic sobre dos tomas las une con un cable, hasta un máximo de diez pares.
Si ha leído cómo funcionaba la máquina, reconocerá aquí la clave diaria completa: rotores, anillos, posiciones y pares de letras. Es exactamente lo que contenía el Schlüsselheft.
3. Cifre su primer mensaje
Escriba directamente en el panel Mensaje original —o pulse las teclas de baquelita del teclado visual—. Con cada letra, los rotores avanzan una posición, se ilumina la lámpara cifrada y el resultado aparece en Mensaje cifrado. Anote esas letras y siga tecleando: ya está operando una Enigma.
Y si quiere descifrar, no necesita otro procedimiento: vuelva los rotores a la posición inicial con el botón Reiniciar (junto al teclado) y pegue el texto cifrado en su lugar. Como explicábamos, gracias al reflector la máquina es su propia inversa: misma clave, operación contraria.
4. Vea la corriente circular
Aquí el emulador supera a cualquier libro. Active en Ayuda → Modo Didáctico y pulse una letra: el emulador dibuja en tiempo real el camino de la corriente —ida en dorado, retorno en azul— con un inspector que muestra el estado de la máquina paso a paso. Es la mejor forma de entender por qué ninguna letra puede cifrarse como sí misma, o qué hace exactamente el clavijero con cada pulsación. También puede registrar cada operación en el historial (Registrar en Historial) y consultar el recorrido eléctrico completo en el panel de traza.
5. Guarde, comparta, exporte
- Favoritos: desde el menú Máquina, guarde la configuración actual con un nombre (p. ej., «Clave del 17») y recupérela al instante desde el mismo menú.
- Archivo → Exportar / Importar: las configuraciones salen en JSON y el historial, en CSV. Ideal para plantear retos: envíe la configuración y el texto cifrado a otra persona y proponle el reto de descifrarlo.
Un ejemplo para empezar: fije rotores, anillos y tres pares de clavijas; cifre su nombre; anote la configuración; pulse Reiniciar y descifre su propio mensaje. Después pruebe la Enigma Española (K) —sin clavijero y con reflector orientable— y comprobará en carne propia lo que sufrieron los criptógrafos de ambos bandos.
Este emulador es EnigmaJS, desarrollo propio del autor del libro. Y si quiere la historia completa de la máquina y quienes la rompieron, está toda en «La Decodificación de Enigma».